En el anterior artículo te contamos las 4 primeras leyes del Karma Marketing.

La ley de creación (nada pasa por casualidad), la ley de la humildad (no somos únicos, ni los mejores), la ley de la conexión (todas tus experiencias te conectan con tu futuro) y la ley del enfoque (centrar esfuerzos en lo que verdad encuentras).

Y ahora vamos a explicarte las tres últimas. Todas ellas, en conjunto, te servirán para llevar poder aplicar el concepto del Karma Marketing en la estrategia de fidelización de tu marca. ¡Apunta!

 

  1. La Ley de la Generosidad:

Se basa en la idea de altruismo, es decir, en la buena voluntad y la generosidad desinteresada con los demás. Para garantizar tu bienestar y el de tu marca, tus acciones deben tener la capacidad de transformar positivamente la vida de tus clientes, y hacerlo sin esperar nada a cambio. Esta ley del Karma se basa en la reciprocidad, es decir, la necesidad que tiene el mundo de devolverte aquello que le das previamente.

Un buen ejemplo de Generosidad es el realizado por los Phoenix Suns. Los Suns (Mat Ishbia) decidieron regalar antenas de TV indoor a los aficionados locales, que no podían ver los partidos de la franquicia. Sólo tenían que rellenar un formulario de pedido para recibir la antena gratis en sus casas. Los Utah Jazz ya les están copiando.

¿Qué nos enseña la Ley de la Generosidad? Que cuando damos generosamente a nuestros clientes y empleados, ellos se sentirán en deuda. Y esto es precisamente lo que crea abundancia para todos.

  1. La Ley del Cambio:

En el budismo, igual que en el marketing, la vida se aborda como un estado permanente de cambio. Para beneficiarnos de ese cambio, primero debemos tomar conciencia de los patrones negativos de nuestra empresa y tener el coraje para cambiarlos por otros nuevos. En beneficio ¿de quién? De vuestros clientes. Por tanto, hay que buscar nuevas maneras de resolver los problemas de los clientes como seres humanos.

Como ejemplo tenemos el caso de Southwest Airlines y su política Bags fly Free. A nadie se le escapa que los clientes odiamos pagar por las maletas. Y si bien las tarifas de equipaje se han convertido en la norma en el sector, Southwest Airlines ha tenido el coraje de renunciar a ingresos directos a corto plazo, al no cobrar a sus clientes por el equipaje. El impacto que ha supuesto para los clientes y potenciales ha sido increíble.

¿Qué nos enseña la Ley del Cambio? Que cuando una marca tiene el valor de escuchar de verdad al cliente y hacer un esfuerzo real por cambiar las cosas, la ventaja creada se perpetúa.

  1. La Ley de la Intención:

El karma se basa en las intenciones que hay tras cada acción. Las acciones motivadas por intenciones como la compasión, la generosidad y la buena voluntad conducen a consecuencias positivas, mientras que las acciones motivadas por intenciones como la avaricia, el engaño y la confusión conducen a consecuencias adversas.

Cada intención permea en todo lo que hacemos. Incluso una acción generosa, si su intención es oportunista, no tendrá el efecto deseado.

Uno buen ejemplo es lo que hizo la marca Huggies en Brasil. Mientras todos los fabricantes estaban preocupados sólo por descubrir materiales más absorbentes y darlos a conocer, Huggies se preguntó cómo podía ayudar a los padres a cuidar mejor de sus bebés. De esta pregunta surgió TweetPee, un sensor en forma de pajarito que se fija en la parte delantera del pañal. Cuando detecta un cambio de humedad, le envía un tweet a los padres para informarles de que ha llegado el momento de cambiar el pañal de su bebé. Y sí, podría haber sido fruto de una estrategia promocional, pero hubo una intención real de ayuda a los padres, y eso es lo que primó.

¿Qué nos enseña la Ley de la Intención? Que los planes de marketing deben hacer primar las necesidades reales de las personas, y, con esa intención, abordar los retos y oportunidades de la marca.

 

Y hasta aquí las leyes del Karma Marketing. Como ya hemos repetido en varias ocasiones, este término está muy relacionado con el concepto budista del karma, por eso te dejamos lo que Buda dijo y que te recomendamos aplicarte: no tenéis que creer en nada de lo que yo digo, comprobadlo vosotros mismos.

Es decir, la teoría está fenomenal, pero. . . ¡es el momento de practicar el Karma Marketing!

Si tienes dudas, contáctanos y estaremos encantados de ayudarte y pensar una estrategia personalizada para tu marca.